Formula tus preguntas o sugiere un tema que te gustaría que tratara Gustavo Mata, mediante el formulario de comentarios. Podrás consultar las respuestas al finalizar la semana.
Buenas noches Don Gustavo:
Aún extasiado de la música que describía un mundo bajo una mirada “concertante”, me atrevo a preguntar:
Según usted dice, el mercado ha demostrado ser el medio más eficaz para repartir la riqueza. Tal vez exagero sus propias palabras, ya que conozco que usted practica el escepticismo, como buen conocedor de los tiempos. Allá va mi pregunta: ¿Existe alguna posibilidad de que un mercado sea “equitativo”, es decir que su riqueza se reparta de alguna manera, sin acción tributaria, sin intervención estatal? Después de leer al señor Von Mises, la acción intervencionista y el comportamiento natural del mercado son incompatibles y, finalmente, uno de los dos queda sojuzgado al otro (Acción Humana).
Estaría encantado de leer su opinión, aunque anticipo que tengo mis propias ideas al respecto.
Muchísimas gracias por su paciencia con este humilde bolchevique
David Navarro, alumno y admirador
P.D. En mi blog tengo una canción de Pink Floyd dedicada a todos los que tienen mi misma peculiaridad, por lo que le invito a pasear conmigo entre los ciervos, libres de todo mal.
Buenos días Don Gustavo:
Como me he levantado bien levantisco -las fechas de la insurrección contra los franceses se aproximan, y el embozamiento es de rigor- quisiera completar la pregunta con un artículo muy interesante de HBS sobre la repercusión de la desigualdad tributaria en un mundo globalizado en el comportamiento de los mercados. Así nos alejamos de las generalidades y tocamos el fino pelo de marta cibelina de la actualidad. Dejo pues el enlace y me dispongo a realizar mis labores de punto y confección:
http://hbswk.hbs.edu/item/5906.html
Un cordial saludo
David Navarro, a.k.a. Daven
Hasta pronto (suenan los clarines
Querido amigo, el mercado asigna bien los recursos. No digo que reparta bien la riqueza, ese es el problema que frecuentemente genera.
Los mercados son eficaces para maximizar el excedente de productores y consumidores, pero reparten éstos según la elasticidad relativa de oferta y demanda, no según otro criterio.
Cuando aparece el poder de negociación de ofertantes, poder de monopolio, o de demandantes, poder de monopsonio, sobre el precio, el mercado pierde parte de su eficacia de maximizar los excedentes de unos y otros, y además el que tiene poder se apropia de parte del excedente de la otra parte.